El presidente estadounidense, Donald Trump, indicó el miércoles en la ONU que hasta las “opciones” más “fuertes” están sobre la mesa en cuanto a Venezuela, cuyo cuestionado presidente confirmó su participación en la Asamblea General.

“Todas las opciones están en la mesa, todas. Las fuertes y las menos fuertes”, dijo Trump al margen de la Asamblea General de la ONU.

“Y ya saben lo que quiero decir  fuerte”, amenazó en referencia tácita a una intervención militar estadounidense.

“Solo quiero que Venezuela se enderece. Quiero que la gente esté segura. Nos ocuparemos de Venezuela. Lo que pasa en Venezuela es una desgracia”, añadió.

El presidente Nicolás Maduro anunció que está viajando a Nueva York para asistir a la mayor reunión diplomática del planeta, donde debe pronunciar un discurso la tarde de este miércoles ante 130 jefes de Estado y de Gobierno, cancilleres o embajadores. El gobernante participó por última vez en la asamblea en 2015.

“Vengo a la Asamblea General de las Naciones Unidas a defender la verdad de Venezuela. Vengo cargado de emoción, de pasión, de verdades para que todo el mundo sepa que Venezuela está de pie”, declaró a la televisión gubernamental poco antes de aterrizar, junto a su esposa Cilia Flores, recién sancionada por Estados Unidos.

Tras dos décadas de gobiernos chavistas, la economía venezolana está al borde del colapso: el país con mayores reservas petroleras probadas del mundo atraviesa una fuerte escasez de alimentos y medicinas que ha empujado al exilio a 1,6 millones de venezolanos desde 2015, y la inflación podría acercarse a 1.000.000% este año, según el FMI.

Desde Caracas, el gobierno de Maduro acusó a Donald Trump de promover una “insurrección militar” en el país.

“Venezuela manifiesta su más enérgico rechazo ante las declaraciones belicistas e injerencistas emitidas por el presidente de Estados Unidos (…), orientadas a promover una insurrección militar en el país”, señaló la cancillería en un comunicado.

– Denuncia ante la CPI –

La región aumenta también su presión: los mandatarios de seis países -Argentina, Canadá, Chile, Colombia, Paraguay y Perú- enviaron este miércoles una carta a la fiscal de la Corte Penal Internacional en la que piden que investigue al gobierno de Maduro por crímenes de lesa humanidad desde el 12 de febrero de 2014, y que inculpe a los responsables.

En Venezuela hay denuncias serias de “detenciones arbitrarias, asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, torturas, abusos sexuales, violaciones, atentados flagrantes contra el debido proceso” inclusive de algunos menores de edad, dijo el canciller argentino, Jorge Faurie, en la declaración.

El pedido a la CPI se basa en dos informes “sólidos y contundentes” sobre la violación de derechos humanos en Venezuela, uno de la Organización de Estados Americanos y otro del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, explicó el canciller de Chile, Roberto Ampuero.

“Hay un amplio y creciente cuerpo de evidencia de que el régimen de Maduro ha cometido grandes violaciones de los derechos humanos contra su propio pueblo”, sostuvo en tanto la canciller de Canadá, Chrystia Freeland.

En febrero, la Corte Penal Internacional puso en marcha investigaciones preliminares por “presuntos crímenes” en Venezuela durante manifestaciones contra Maduro que dejaron unos 125 muertos en 2017.

La carta enviada hoy por los países miembros obliga a la CPI a acelerar esa investigación y a presentar sus conclusiones.

– ¿Reunión Trump-Maduro? –

Trump dijo este miércoles que “estaría dispuesto” a reunirse con su homólogo venezolano si Maduro lo desea, pero no hay planes para ello.

“Ciertamente estoy abierto a eso. Yo estaría dispuesto a reunirme con cualquier persona”, dijo al ser consultado sobre un posible encuentro. El propio Maduro había planteado esa posibilidad el martes temprano.

El martes, Trump dijo que el gobernante venezolano podría ser derrocado “rápidamente” si los militares de ese país se lo propusieran, y anunció sanciones contra su esposa y tres de sus más estrechos colaboradores.

“A Estados Unidos no le interesa la democracia, si así fuera no habrían financiado golpes de Estado ni apoyado a dictadores, no amenazaría con intervenciones militares a gobiernos democráticamente electos, como lo hacen contra Venezuela”, dijo el presidente boliviano Evo Morales, al saltar este miércoles en defensa de Caracas en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU.

Hace un año Trump ya había indicado que Estados Unidos tenía “una opción militar” en Venezuela, una declaración que fue condenada por aliados estadounidenses en América Latina.

El diario The New York Times informó este mes que diplomáticos estadounidenses se reunieron tres veces en secreto con militares venezolanos que planificaban un golpe contra Maduro.

Pero Washington no otorgó ningún apoyo material a los disidentes, y los planes de un golpe se fueron a pique tras el arresto de decenas de militares rebeldes, aseguró el Times.